La doctora Natalia Steffen, delegada del Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires en Necochea, fue la invitada de este martes en «Con el Diario del Lunes». Durante la charla describió con precisión el impacto de la crisis laboral en la ciudad y cuestionó con dureza la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional.
Una ciudad con mucha variedad y mucha vulnerabilidad
Steffen comenzó por caracterizar la particularidad del mercado laboral local. Necochea, dijo, combina actividad agroindustrial, sector comercial, trabajo estacional vinculado al turismo y una economía portuaria que excede los límites de la ciudad. Esa diversidad, que en otro contexto sería una fortaleza, hoy convive con una recesión que golpea especialmente al comercio.
«Cualquiera que va a un negocio lo ve todos los días», señaló, y agregó que desde la delegación observan el fenómeno con «muchísima preocupación».
El empleo que no vuelve
Según la funcionaria, en la provincia de Buenos Aires hay cerca de 250 mil trabajadores desempleados que no encuentran reinserción. Lo que antes era una primera etapa difícil pero transitoria, hoy se convierte en una salida hacia la precarización: changas, delivery, trabajos eventuales. «Lo vimos en el 2000, lo vimos en los 90. Es un ciclo repetido, pero con el agravante de que el gobierno mira para otro lado», afirmó.
A eso se suma lo que describió como un efecto disciplinador: trabajadores que tienen empleo pero no se animan a reclamar sus derechos por miedo a quedarse sin trabajo. Horas extras no pagas, recibos que no reflejan el salario real, maltratos laborales. «Estamos en una situación gravísima», dijo sin rodeos.
La reforma laboral en la mira
Steffen fue contundente al hablar de la nueva ley laboral. Sostuvo que uno de sus efectos más graves es la eliminación de la obligación de los empleadores de llevar libros y registros laborales —planillas de horarios, documentación de ingreso y egreso de trabajadores—, lo que debilita directamente la capacidad de control de las provincias.
«Da lo mismo tener un trabajador en blanco que en negro, porque no hay ningún tipo de sanción», advirtió. Y fue más lejos: señaló que la reforma también modifica la tasa de interés aplicable a los créditos laborales, lo que en la práctica incentiva a los empleadores a no conciliar y empujar al trabajador a un juicio que puede demorar años y terminar con un crédito licuado.
Los sectores más golpeados en Necochea
En la ciudad, los sectores que más demanda generan en la delegación son el comercio, las trabajadoras de casas particulares, los trabajadores rurales, la gastronomía y el textil. La temporada turística pasada fue mala, y eso se siente todavía.
Una nota que cerró con optimismo
En medio del diagnóstico sombrío, Steffen rescató un logro reciente: un acuerdo colectivo alcanzado con trabajadores del sector marítimo que no tenían convenio ni reconocimiento en sus negociaciones. «Esas cosas nos llenan de satisfacción», dijo.


