

A medio siglo del golpe de Estado de 1976, la comunidad de Necochea volvió a reunirse en el Paseo de la Memoria, en la Plaza Dardo Rocha, para conmemorar el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia en una jornada cargada de emoción, reflexión y participación.
El acto contó con una importante convocatoria de vecinos, familiares de detenidos desaparecidos, organizaciones sociales e instituciones, que acompañaron distintas intervenciones artísticas y expresiones culturales a lo largo de la tarde. También hubo palabras de familiares, dirigentes y ex detenidos desaparecidos, en un espacio donde la memoria colectiva volvió a tomar protagonismo.
Como cada año, la actividad culminó con la tradicional marcha por el centro de la ciudad, reafirmando el compromiso con los derechos humanos y la consigna de memoria, verdad y justicia, y aquí vale la pena hacer honor al título de esta nota, no solo para remarcar y hacer énfasis en la memoria, sino también en la esperanza que genera ver una plaza colmada a diferencia de los primeros años y primeras marchas en donde y quién escribe es testigo, éramos menos de veinte.
Es por eso que a 50 años del aniversario de uno de los períodos más oscuros de la historia argentina, el mensaje volvió a ser claro: no hay futuro posible sin memoria. La historia no puede ser negada ni relativizada, porque reconocer lo ocurrido es la base para que nunca más el Estado vuelva a ejercer violencia sobre su propio pueblo.
Pero la jornada también dejó una señal de esperanza. La presencia de jóvenes y nuevas generaciones marcó que el compromiso sigue vigente, entendiendo que la democracia no es un hecho dado, sino una construcción que debe sostenerse todos los días.
Porque recordar no es quedarse en el pasado, sino cuidar el presente y proyectar un futuro con más justicia.
Porque la memoria sigue viva.
Y porque, como siempre, nunca más.


